New York Ultimate

viernes, 25 de marzo de 2016

Una catedral de luz para Nueva York

Un recorrido por la obra más polémica de Santiago Calatrava en Nueva York, un intercambiador que es una excusa para un espacio público y comercial tan costoso como espectacular

Aspecto de las obras en el interior del intercambiador de Calatrava en el World Trade Center
Aspecto de las obras en el interior del intercambiador de Calatrava en el World Trade Center - NOLAN CONWAY

JAVIER ANSORENA

«Yo lo odiaba», reconoce Mark, de 61 años, delante del intercambiador queSantiago Calatrava está a punto de inaugurar en el World Trade Center, en Nueva York. Este empleado del Departamento de Salud habla con conocimiento. La ventana de su despacho da a la obra, y en los últimos años ha seguido al día el avance de las grúas y las hormigoneras. Su opinión, sin embargo, ha cambiado. Los aleros del Oculus, la inmensa bóveda acristalada que guarda una plaza pública y que es la joya del proyecto, ya no están manchados por el óxido ni la suciedad, la obra no parece el resultado de una excavación futurística. «Ahora me gusta mucho. Creo que va a ser el elemento más distintivo del World Trade Center», asegura con la mirada puesta en la estructura, fulgurante de blanco, con las vigas metálicas curvadas hacia el cielo.
Cuando Calatrava presentó el proyecto en 2004, explicó con un dibujo la inspiración para su intercambiador: las manos de una niña soltando una paloma. A pie de obra, Maribel y Julio, dos turistas uruguayos, creen reconocer «un ala» en la cubierta. Melissa, que vive en Midtown, coincide con quienes ven «el esqueleto de un dinosaurio gigante». «Muchos huesos», es lo que advierte Sarah, que viene cada día desde el Upper West Side. «No sé, es algo muy raro, no veo nada», concede Susan, que llega cada mañana en el tren de cercanías desde el Sur de Nueva Jersey.
Dentro del edificio, en la plaza subterránea que esconden las alas de metal y cristal, las dudas se esfuman. La espectacularidad de la bóveda es innegable, una catedral de luz en la que las vigas blancas que soportan la estructura se repiten hasta el infinito. Da la sensación de ser Jonás en la panza de la ballena, aunque luminosa y transparente, con un costillar límpido que conecta con la ciudad, con el mundo. La impresión hubiera sido todavía mayor en el diseño original, que contemplaba la mitad de vigas y permitía una estructura con más cristal y una sensación más liviana. Tuvo que ser modificado porque las autoridades exigieron una mayor resistencia.

Oculus, una golosina comercial

El Oculus será el espacio principal del proyecto, el que lo articule. La necesidad era construir un intercambiador de transportes que conecte las estaciones del PATH -el tren de cercanías que une Manhattan con New Jersey- y las paradas de metro del World Trade Center, con los diferentes rascacielos del complejo y con el exterior. Pero Calatrava ha ido más allá con un gran espacio público que amenaza con convertirse en uno de los grandes polos del turismo y del comercio de la ciudad. En el futuro, el intercambiador conectará de forma subterránea el PATH y once líneas de metro, sobre todo gracias a una conexión con la nueva estación de Fulton, el principal nudo de comunicación del metro en la zona. La obra de Calatrava no añade grandes infraestructuras de transporte, pero crea un espacio subterráneo exquisito, en el que el Oculus, con su suelo a diez metros bajo tierra será la transición de la oscuridad del transporte bajo tierra a la vida exterior.
Sin ninguna duda, el Oculus será una golosina comercial. Es difícil anticipar todavía si el diseño de Calatrava será más un centro de transportes, un espacio público o una excusa para vender. La frontera entre lo público y lo comercial se difumina en Nueva York más que en ningún sitio y en las galerías subterráneas del intercambiador hay lugar para 34.000 metros cuadradospara tiendas y restaurantes.

Un tubo de luz

Fuera del Oculus, los espacios que conectan la plaza urbana con las dársenas del tren de cercanías el metro o los rascacielos del World Trade Center, mantienen la estética repetitiva de vigas blancas: onduladas en el vestíbulo del PATH y rectilíneas en un amplio pasillo que conecta la entrada Oeste con el resto del intercambiador. Esta es la única zona completamente acabada del intercambiador, inaugurada hace 18 semanas. Es un tubo de luz, en el que contrastan las figuras negras de los pasajeros camino a sus trabajos, con uniforme de abrigo oscuro de invierno, en una constante inyección al corazón de la ciudad.
El resto del intercambiador sigue con las tripas abiertas. La inauguración está prevista para marzo, pero el paisaje está lejos de parecer terminado. Los espacios están invadidos de mezcladoras de cemento, grúas móviles, cables, serrín o paredes de conglomerado y en la bóveda retumban las pruebas del funcionamiento de las señales de alarma y la música latina de los trabajadores de la construcción. En el exterior, las hormigoneras y los camiones de transporte trabajan sin descanso y se advierte que falta maquillar con pintura algunas de las vigas que forman las pestañas o las alas del Oculus. En uno de sus extremos, también se distingue una gran abolladura en la cubierta de la bóveda. Según el estudio de Calatrava, podría tratarse de un cordón de soldadura en la unión de chapas metálicas que todavía no se ha afinado y que es un detalle que se pulirá en el futuro.

Retrasos y sobrecostes

Las obras han tenido otros problemas. En noviembre, «The New York Times» publicaba que había goteras en una zona destinada a uso comercial (los responsables de la obra aseguraron que se debieron a un problema en la construcción vecina, la del rascacielos del arquitecto británico Richard Rogers). Pero el mayor de todos no se percibe con la vista: los retrasos y los costes. En el plan inicial, el intercambiador se acabaría en 2008 y costaría 2.500 millones de dólares. Parte de él se inaugurará este año, y el precio se ha disparado por encima de los 4.000 millones de dólares. Los problemas de presupuesto se llevaron por delante uno de los elementos estrellas del diseño de Calatrava: las alas de la cubierta se podrían abrir y cerrar, dejando al aire una columna de techo en la bóveda. Ahora, esa columna se podrá abrir, pero a través de los cristales retráctiles que la forman, sin que se muevan las vigas.
«Trato de no pensar en el coste del edificio», reconoce Mark, que viaja cada día desde el East Village en un metro plagado de ratas y retrasos, y con el precio del billete en ascenso continuo. «Es un proyecto muy interesante, perome fastidia cómo se usan los recursos», protesta Kaetan, que viene de New Jersey con el PATH siempre hasta arriba y que las autoridades amenazan con reducir su servicio.
Era imposible que la obra de Calatrava no fuera polémica. Es la estructura arquitectónica más atrevida en el solar más escrutado del mundo. Aquí han peleado los intereses de alcaldes, autoridades estatales, constructores, promotores, arquitectos, pasajeros y, con gran importancia, los de las víctimas de los atentados. El intercambiador se llena de homenajes hacia ellas: dominado por el mármol y el metal, todas las partes que tocan el memorial del 11-S son en piedra, se conserva un trozo de suelo del antiguo World Trade Center y la situación del Oculus tiene que ver con la posición del sol durante la tragedia. Pero, sobre todo, es una explosión de luz frente a los atentados que mandaron a Nueva York a las tinieblas.

El flamenco cosmopolita seduce a Nueva York

Rocío Molina y otros jóvenes artistas dejan boquiabierto al público neoyorquino con un flamenco tan hondo como innovador
Rocío Molina en un momento de su espectáculo
Rocío Molina en un momento de su espectáculo

JAVIER ANSORENA

«Fascinante» quiere decir lo mismo en inglés y en español: sumamente atractivo. Así es como «The New York Times» definió el espectáculo del pasado jueves de Rocío Molina en el City Center de Nueva York, con el que arrancaba el último fin de semana del Flamenco Festival de la ciudad.
Pero no hacía falta hablar ni inglés ni español, ni saber de flamenco, para sentir lo que la bailaora malagueña transmitió al público neoyorquino. Molina tiene un lenguaje propio, que parte del flamenco hacia territorios que ella sola construye. «Sabía que no venía a un ‘show’ de abanicos y vestidos con volantes», aseguraba después de caer el telón Federico Hewson, un italoamericano versado en el mundo de la danza, pero que nunca había visto un espectáculo formal de flamenco. «Pero esto ha sido diferente».
Molina trajo a la Gran Manzana «Danzaora & Vinática», una creación introspectiva e íntima, con solo cuatro personas sobre el escenario; le acompañaban Eduardo Trassiera a la guitarra, José Ángel Carmona al cante y José Manuel Ramos «El Oruco» en la percusión y palmas. No hacía falta más, porque la hondura de la bailaora llenaba el teatro. Durante los primeros veinte minutos, no arrancó un aplauso del público, que parecíaconsternado y apabullado por la intensidad. Esa ovación llegó tras un remate por alegrías, en el que Molina salió de escena y el público respiró.
La bailaora sorprendió desde el primer momento: mientras la gente tomaba asiento, ella estaba de pie, sobre el escenario, de espaldas, agarrada a una copa de vino que marcaría el hilo de la actuación. El público charlaba mientras entraban los menos puntuales y de repente lo que parecía un maniquí cobró vida. El lenguaje de Molina es conceptual y a veces el espectáculo parecía transportado a una «performance» en una galería alternativa de Bushwick.
Fajó su baile con botellas que paseaba con una cuerda, con cascabeles amarrados a su pelo, con una pandereta luminosa, con el cristal de las copas, que llegó a estallar ante el sobrecogimiento del público. Entre el sonido negro de las seguiriyas y la profundidad de la taranta («Yo soy soldadito de marina/y en la gorra llevo el ancla»), Molina disparaba significados, emociones, ideas en cada movimiento.
«Rocío está ampliando el concepto de la tradición en el flamenco», opinaba después del espectáculo Rajika Puri, bailarina de danza hindú y aficionada al flamenco. «Es internacional, cosmopolita y va más allá del flamenco». Puri se preguntaba si el público del mismo escenario que una semana antes -dentro de la misma programación del Flamenco Festival- se había roto las manos para aplaudir el concepto más convencional de Farruquito y las dos noches siguientes con el Ballet Flamenco de Andalucía de Rafaela Carrasco- habría disfrutado de igual modo de un «show» «sofisticado» como el de Molina.
Lo cierto es que la bailaora fue despedida con una ovación rotunda, en pie, y que en otros escenarios del festival, las propuestas fuera de lo convencional fueron también bien recibidas. Al día siguiente, al Sur de la ciudad, en el Village, el violinista libanés Ara Malikian ofrecía su viaje desenfrenado por la música del mundo con paradas en la música española -Falla, Sarasate- y también en el flamenco, donde versionó el «Zyryab», de Paco de Lucía.
Esa misma noche, el flamenco se desparramaba por la ciudad: además delBallet Flamenco de Andalucía en City Center, la cantaora «La Tremendita»se mezclaba con los sonidos iraníes de Mohammad Motamedi en Carnegie Hall y la Bojaira Band del pianista de jazz Jesús Hernández mezclaba lo jondo con ritmos brasileños y caribeños en Joe’s Pub.
El festival se cerró en este último escenario la noche del sábado con el bailaorNino de los Reyes. Es un local íntimo, con mesas pequeñas en las que se contagia el olor a frito de los calamares a la romana y dominado por fotografías enormes de grandes de la música norteamericana, como Leonard Cohen o Patti Smith. De los Reyes lo transformó en un tablao ecléctico y renovado, con la colaboración del cantaor Ismael Fernández, la guitarra de Juan José Suárez «Paquete» y el bajo de Alain Pérez. Este último fue una delicia: no podía sonar con más gusto y con menos exhibicionismo, sobre todo en unos ritmos afrocubanos en los que Pérez y De los Reyes -descalzo y emocionado- dialogaron a solas en el escenario.
La actuación discurrió por lugares diferentes, desde el flamenco más tradicional, como el martinete o una soleá por burlerías al golpe, con los nudillos sobre una mesa, a un compás de siete tiempos alejado del flamenco, o ecos de «tap» estadounidense en el baile. «Intento que haya un poquito de todo porque yo soy así en verdad», explicaba después en el camerino De los Reyes, que nació en Boston, se crió en Madrid, tiene sangre filipina, mujer mexicana y la mente abierta al mundo.
«Lo más bonito del flamenco es que ha crecido tanto que no tiene ningún límite, y mientras todo se haga con respeto…», defendía con el sudor del taconeo todavía en la frente. “Soy un flamenco un poco raro”, decía este bailaor, que tiene un aire de ‘millenial’ de Brooklyn, con la barba larga y la cabeza rapada. “Pero como me dijeron una vez: no hay nada más puro que hacer lo que te dé la gana”.

El Degas más experimental, en el MoMA

Un hombre admira una obra con las célebres bailarinas de Degas
Un hombre admira una obra con las célebres bailarinas de Degas - EFE



El Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) mostrará unaretrospectiva de la más desconocida y experimental obra del artista francésEdgar Degas (1834-1917), que podrá verse del 26 de marzo al 24 de julio. «Edgar Degas: A strange new beauty» (Una extraña nueva belleza) destaca además por ser la primera muestra en medio siglo sobre el impresionista francés centrada en su técnica en EE.UU., así como la primera retrospectiva sobre el artista en el MoMA.
La exposición consta de un centenar de monotipos y otros trabajos del artista como pinturas, dibujos, pasteles o bocetos, entre otros, la mayoría de ellos centrados en la vida que le rodeaba. La técnica del monotipo consiste en impregnar de tinta una superficie dura, generalmente una placa, para posteriormente dibujar sobre ella, ya sea con una brocha, o incluso con los propios dedos. Parecida al negativo fotográfico, esta técnica resulta única.
Tres obras de Degas centradas en sus bailarinas
Tres obras de Degas centradas en sus bailarinas- EFE
La comisaria de la exposición, Jodi Hauptman, explicó en la presentación que, tras esas técnicas experimentales, se encontraba «la incansable creatividad del artista», apasionado por nuevas artes en desarrollo de la época como la fotografía. «El monotipo le permitía además una plasticidad más rica que la pintura tradicional. Podía mancharse los dedos y llenar los gestos de matices», añade la comisaria.
Dado el alto nivel de detalle de algunas obras, a menudo de pequeño formato, el MoMA pone a disposición del visitante lupas que permiten no perderse la riqueza de la pieza. También le permitía realizar series de dos y tres piezas basadas en el mismo monotipo y que le permitían, según Hauptman, «jugar con la idea de la imagen en transformación». Entre otras series de monotipos se pueden ver «Mademoiselle Bécat en el Café de los embajadores», «Joven mujer en café» o «Cantante de café-concierto».
Un hombre usa una lupa para apreciar todos los detalles de una obra de Degas
Un hombre usa una lupa para apreciar todos los detalles de una obra de Degas- EFE
Además de Edgar Degas, fueron grandes artífices de esta técnica, utilizada principalmente en el siglo XIX, James McNeill Whistler, Camille Pissarro y Paul Gauguin. Degas, gran innovador en la forma y el contenido de sus obras, se distinguió a lo largo de su carrera por plasmar las imágenes urbanas de la sociedad que le rodeaba en París y que transcurría entre cafés o cuartos de baño. Igualmente, las prostitutas son cotidianas en su obra y aparecen en la exposición con piezas como «El cliente» o «El nombre de la Madame».
La mujer es una constante en la obra de Degas, especialmente sus icónicas bailarinas
La mujer, en términos generales, como en otros casos de pintores impresionistas, es una constante en sus piezas, entre ellas sus icónicas bailarinas, con las que, según Hauptman, Degas buscaba «experimentar con el movimiento». En la exposición se pueden ver «Dos bailarinas», «Bailarina en escenario con ramo» o «Clase de danza». «A Degas le encantaba describir la sociedad urbana y el mundo a su alrededor, ya fuera un grupo de planchadoras o de prostitutas o coristas», afirma la comisaria.
La muestra recorre de forma cronológica su obra, desde sus primeros experimentos en las décadas de 1850 y 1860, pasando por sus inicios en la técnica del monotipo, hasta sus últimos dibujos y grabados, la época de los mayores portentos técnicos del pintor. El director del MoMA, Glenn D. Lowry, destacó el trabajo llevado a cabo por sus especialistas para reunir obras de hasta 89 prestadores, la mitad coleccionistas privados y el resto instituciones públicas.

La Nueva York salvaje de Luc Sante

El primer libro de Sante traducido al español fue «Mata a tus ídolos»
El primer libro de Sante traducido al español fue «Mata a tus ídolos» - DANIEL SHEA




Todas las ciudades del mundo han sido en algún momento inestables, extrañas y descomunalmente sórdidas. Lo dice Luc Sante, escritor y colaborador en las revistas literarias más prestigiosas de Estados Unidos. Todas las ciudades. Incluso Nueva York, que en los años 70, antes de ser reemplazada por un decorado de película, fue un lugar «miserable». Eso escribe Sante en el ensayo «Mi ciudad perdida», recogido en «Mata a tus ídolos»:
«Más allá del asunto de la violencia real, las drogas y la miseria, estaba el hecho de que Nueva York no formaba parte de Estados Unidos en absoluto. Aquello era tierra de nadie, cerca de la costa, sin centros comerciales, poca presencia de las grandes cadenas, muy pocos cristianos renacidos que no hubieran llegado a la ciudad con el papel de misioneros, sin campos de golf, sin parcelaciones».
Luego Ronald Reagan ganó las elecciones y los parias que sobrevivían de manera milagrosa empezaron a necesitar dinero. Los productos que antes se intercambiaban en la calle se esfumaron detrás de los escaparates. Vivir se convirtió en un lujo: «Los apartamentos vacíos se llenaron de un día para otro y, en consecuencia, los alquileres se dispararon». Así, cuenta Sante, empezó a morir aquella ciudad tan fértil para jóvenes escritores y artistas. «Cuanto más sentía que estaba perdiendo mi ciudad, más me preocupaba por ella». Y su obsesión con el pasado de su añorada «pocilga» le llevó a escribir «Bajos fondos», un minucioso retrato de la Nueva York más salvaje:
«En el siglo XIX, un joven nacido en el seno de una familia pobre, quizá llegado a Nueva York como inmigrante, […] podía elegir ser un ratero, un estafador, un matón al servicio de los políticos, cómplice en alguna casa de apuestas, empleado en un "saloon", un timador de inmigrantes, un envenenador de caballos, un alborotador profesional, un pirata de río, un explotador de marineros, un carterista, un ladrón de tumbas. Entonces, con suficiente habilidad y suerte e instinto, y ferocidad, podía terminar al frente de su propia pandilla, y de ahí, si lograba no ser asesinado, podía lanzarse a la política, o a la administración de un "saloon", o a los bienes raíces, o al negocio del entretenimiento».
Nostálgico de una Nueva York en la que caminar solo por la noche era todo un desafío -«¿Qué iba a hacer? ¿Quedarme en casa? Dios sabe si pude haber sido asesinado»-, este escritor nacido en Bélgica es uno de los autores preferidos de Libros del K.O. Cómo no iban a fijarse en Sante unos editores que nacieron con el objetivo de demostrarle a Jorge Herralde que estaba equivocado con eso de que «una editorial de no ficción es inviable en España».
A Libros del K.O. le debemos la traducción de «Mata a tus ídolos», una recopilación de los mejores artículos de Sante: sobre Nueva York, claro; sobreVictor Hugo o sobre el tabaco. La antología de un autor que de joven editaba una revista cultural para la mítica librería neoyorquina Strand Books y se dejaba ver con el artista Jean-Michel Basquiat, muerto a los 27 años por una sobredosis de heroína. «Nueva York era una ciudad del Tercer Mundo. Había una actividad cultural desaforada», le dijo a Eduardo Lago en una entrevista.
Ahora, cinco años después del desembarco de Sante en España, podemos leer «Bajos fondos», su primer libro, publicado en 1991: Sante se sumergió en las inexactas crónicas del periodismo decimonónico, en numerosos mapas, guías y gruesos libros de Historia (lo explica en trece páginas de notas sobre sus fuentes) para revelar el lado menos conocido de Nueva York entre 1840 y 1919. Algo necesario en una ciudad que no tiene memoria, que rechaza el pasado y expele a sus muertos.
Sante pone nombre a personajes como The Allen, «el hombre más retorcido» de la ciudad, a quien nunca condenaron pese a sufrir 113 redadas policiales en su bar. O la historia de William Marcy Tweed, un político cuya administración gastó 10.000 dólares en lápices que valían 75. O la historia del timo al escritor Oscar Wilde en 1882. A punto estuvieron de birlarle 5.000 dólares en un juego de cartas. Se salvó porque le permitieron pagar con un cheque y se dio cuenta del engaño antes de validarlo.
«Bajos fondos» es la particular carta de amor de Sante a la Gran Manzana. O, como llamaban antes los vagabundos a Nueva York, la Gran Mancha y la Gran Cebolla. «Pese a estar acotado temporal y topográficamente, creo que también es un libro sobre la Nueva York de hoy», explica Sante en el prefacio. «La ciudad era así hace un siglo, y sigue siéndolo ahora. Hay, de hecho, solo dos diferencias significativas entre aquel mundo y el nuestro: ahora hay mucha más tecnología y todo es mucho más caro».
Los personajes excéntricos que pasean entre rascacielos son los mismos, pero ahora están demasiado ocupados en mantenerse en pie.

jueves, 24 de marzo de 2016

Cotto pisará el ring en verano

El nombre del rival debe ser lo suficientemente atractivo para la empresa Roc Nation por la elevada cantidad de dinero garantizado que Cotto recibiría como parte del contrato de tres peleas. (Archivo)



El Barclays Center en Brooklyn, Nueva York, ha sido reservado para el regreso de Miguel Cotto al ring para el sábado 18 de junio. La Comisión Atlética de Nueva York fue notificada de que el puertorriqueño tiene intenciones de combatir esa noche, posiblemente en un evento de HBO Pay Per View.
El nombre del rival debe ser lo suficientemente atractivo para la empresa Roc Nation por la elevada cantidad de dinero garantizado que Cotto (40-5, 33 KO) recibiría como parte del contrato de tres peleas. La lista de nombres para escoger es limitada. Roc Nation mantiene un feudo en corte con Al Haymon. En el 2015, Cotto laceró las relaciones con los ejecutivos de Top Rank cuando optó por firmar con la empresa del músico Jay Z. 
Liam Smith, monarca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), versión júnior mediano (154), ha expresado en las redes sociales que estaría disponible.
“Me encantaría la pelea contra Cotto el 18 de junio. Espero con ansias por saber a quién escoge para la pelea. Vamos a hacerla realidad”, escribió Smith en su cuenta de Twitter. 




Otro escenario sería Demetrius Andrade. No obstante, las empresas que lo representan –Banner Promotions y Star Boxing- radicaron una demanda contra Roc Nation por supuesta interferencia con el contrato del monarca de las 154 libras.
La última vez que Cotto se presentó en el Barclays Center fue junio de 2015 cuando derrotó fácilmente al australiano Daniel Geale. El pasado mayo, Cotto perdió la corona de las 160 libras antes de enfrentar el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez cuando rehusó pagar el porciento reglamentario al Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

Preso 20 años por crimen en Nueva York aunque 13 personas lo ubicaban en Florida

NUEVA YORK. Richard Rosario estaba seguro que sería exento de sospechas por un asesinato en Nueva York cuando le dio al juez una lista de 13 personas que podían atestiguar que él estaba en Florida el día que se cometió el crimen. En lugar de eso, fue arrestado, enjuiciado y encarcelado durante 20 años. Sus múltiples intentos de apelación fracasaron.



El miércoles, un juez revocó el fallo contra Rosario y ordenó ponerlo en libertad mientras los detectives reinvestigan el caso de 1996.
Rosario se enjugó las lágrimas y sonrió cuando el juez de la Corte Suprema del Bronx, Robert Torres, desechó el fallo culpatorio.
"Estuve 20 años en la cárcel por un crimen que no cometí", dijo Rosario al juez. "Mi familia no merecía esto, yo no merecía esto y tampoco la familia de la víctima".
Los abogados de Rosario calificaron el caso como un ejemplo de testimonios fallidos, una defensa inepta y las dificultades para cuestionar un fallo de culpabilidad.
"Realmente es un caso emblemático de una decisión judicial equivocada", dijo uno de sus abogados, Glenn Garber de la Exoneration Initiative. "Pero él perseveró y al fin consigue algo de justicia".
El fiscal del Bronx, Darcel Clark, pidió que el fallo de culpabilidad sea derogado, pero no los cargos, al menos por ahora.
"Seguiremos investigando el asesinato de George Collazo, quien tenía 16 años cuando murió a tiros, para que su familia encuentre algo de consuelo", dijo Clark en un comunicado el miércoles.
Agregó: "Los cargos contra el señor Rosario seguirán en pie mientras revisamos las declaraciones de testigos y reevaluamos el caso a fin de decidir si procede un nuevo juicio contra el señor Rosario".
La decisión llegó dos meses después de que Clark asumió el cargo y pocos días antes de la transmisión por televisión de un documental sobre el caso.
Es uno entre más de 25 casos en los últimos cinco años en Nueva York en que el fallo judicial ha sido revocado.
"Es un resultado magnífico, pero debió haber ocurrido mucho antes", dijo Chip Loewenson, otro de los abogados de Rosario.

Arteries of New York City - 1940's transportation in New York City


Diez actividades que puedes realizar gratis en Nueva York

Desde un paseo rodeado de árboles hasta disfrutar de un tour cervecero, no gastarás nada en hacerlos si armas bien tu ruta

Diez actividades que puedes realizar gratis en Nueva York
El puente de Brooklyn es uno de los grandes atractivos de Nueva York que puedes visitar sin pagar. (Foto: Shutterstock)


Conocer Nueva York a profundidad puede costarte mucho dinero, hay tanto para ver y  hacer que a veces el presupuesto no alcanza. Pero no te preocupes pues muchos de los mejores atractivos de la ciudad son gratuitos y algunos abren sus puertas sin costo algunos días de la semana.
¿Listo para planear tu próxima aventura por Nueva York? Estas son 10 actividades que puedes realizar sin gastar ni un dólar.
1. Cruzar el puente de Brooklyn
Un ícono de la ciudad. El puente une Manhattan con Brooklyn y puedes cruzar a pie su kilómetro y medio de longitud. Mientras caminas, no te olvides de apreciar a lo lejos el Empire State, la Estatua de la Libertad y disfrutar de todo el panorama urbano de Nueva York.
2. Tomarte una foto en Times Square
Ninguna visita a Nueva York está completa si no pasas por Times Square, el corazón de la Gran Manzana. Puedes también visitar las tiendas cercanas como M&Ms World y Hershey’s Chocolate World, las que destacan por sus luces y divertidas estatuas.
Diez actividades que puedes realizar gratis en Nueva York
 (Foto: Shutterstock)
3. Relajarte en Central Park
Son 3400 metros cuadrados de naturaleza, esculturas, arte y mucha historia. Cada rincón del parque esconde algo y, para descubrirlo, puedes caminar o pasear en carretas tiradas por caballo por un precio adicional. No te pierdas la escultura de Alicia en el País de las Maravillas, la fuente Bethesda, el castillo Belvedere y el tributo a John Lennon Strawberry Fields.
4. Hacer “window shopping” en la Quinta Avenida
Tal vez el presupuesto no te alcanza, pero eso no quita que no puedas ver las prendas más exclusivas en las tiendas de lujo que llenan la famosa Quinta Avenida. Ahí también encontrarás museos, bibliotecas y otros edificios históricos de Nueva York.
5. Ir a un museo
Algunos de los museos más importantes de Nueva York ofrecen la oportunidad de visitar sus colecciones sin pagar un dólar en días determinados. Por ejemplo, el ingreso al 9/11 Memorial es gratuito los martes a partir de las 5 pm y el Museo de Arte Moderno también es gratuito los viernes de 4 a 8 pm.
Diez actividades que puedes realizar gratis en Nueva York
 (Foto: Shutterstock)
6. Pasear por High Line
Los rieles del antiguo tren de Nueva York hoy han sido convertidos en un parque elevado en el lado sur de Manhattan. Recórrelo gratis y no te pierdas de las hermosas vistas que ofrece del río Hudson y del Meatpacking district. También podrás disfrutar de expresiones artísticas como presentaciones o exposiciones de arte.
7. Conocer una cervecería
Brooklyn es uno de los barrios que ha desarrollado una enorme cultura cervecera en los últimos años. La cervecería Brooklyn Brewery es una de las que ofrece recorridos turísticos por sus instalaciones los sábados de 1 a 5 pm. Luego puedes quedarte a disfrutar de unos tragos, pero pagando por ellos.
8. Subirte al ferry de Staten Island
Si quieres ver la Estatua de la Libertad un poco más cerca, no puedes dejar de abordar el ferry de Staten Island que une Manhattan con esta isla. El recorrido es gratuito y parte cada 25 minutos, por lo que debes acercarte temprano para evitar las colas.
Diez actividades que puedes realizar gratis en Nueva York
 (Foto: Shutterstock)
9. Maravillarte con la Grand Central Terminal
Diariamente, miles de neoyorquinos pasan por este hermoso edificio de 1913 rumbo a sus trabajos o centros de estudio. Tú podrás tomarte el tiempo para disfrutar de su arquitectura y las constelaciones pintadas en el techo de su vestíbulo principal sin pagar nada.
10. Ver un show de televisión en vivo
Si tienes una noche durante tu viaje a Nueva York, ¿por qué no aparecer en televisión? Programas como Late Night with Seth MeyersThe Tonight Show starring Jimmy Fallon ofrecen tickets gratuitos para asistir a las grabaciones y ensayos. Solo hay que reservarlos en línea.