domingo, 4 de marzo de 2018

La ‘Niña sin miedo’ que se enfrenta al toro de Wall Street prepara las maletas

La estatua de bronce, que representa la lucha de la mujer por la igualdad y que ha protagonizado varias polémicas, fue instalada el pasado 8 de marzo en el corazón financiero de Nueva York

'La niña sin miedo', de Kristen Visbal instalada el Día de la Mujer, frente al 'Toro embistiendo' (Charging Bull) en Wall Street (Nueva York), en abril de 2017.
'La niña sin miedo', de Kristen Visbal instalada el Día de la Mujer, frente al 'Toro embistiendo' (Charging Bull) en Wall Street (Nueva York), en abril de 2017. AFP


La Niña sin Miedo se prepara para mudarse. La estatua de bronce situada frente al icónico toro de Wall Street cambiará de localización la próxima semana, coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer. La ciudad de Nueva York debe anunciar el nuevo lugar desde donde podrá continuar promocionando de una manera permanente el liderazgo de la mujer en el mundo de la empresa.
La estatua de la artista Kristen Visbal tenía permiso para permanecer junto alCharging Bull (toro embistiendo, en castellano) hasta el 8 de marzo. Ahí apareció por sorpresa hace justo un año, con un permiso inicial de un mes. En pocos días se convirtió en todo un símbolo del movimiento que lucha por la igualdad de género en los puestos de dirección, que reverberó por toda la ciudad y atrajo a millones de turistas. La obra, sin embargo, estuvo rodeada de polémica.
La Niña sin Miedo ya sufrió una dura cornada el pasado octubre, que puso en duda su inocencia. State Street, el fondo que financió la campaña que colocó a la niña de bronce ante el imponente Charging Bulltuvo que compensar a 300 empleadas porque sus salarios eran más bajos que el de sus iguales varones. La disparidad salarial se descubrió durante una auditoria realizada hace cinco años.
Este episodio dio más argumentos a Arturo Di Modica, el escultor del imponente toro, para cargar contra la esculturaque estaba robando protagonismo a su creación. Hasta el punto de que inició una batalla legal contra la ciudad de Nueva York para que se retirara la estatua, porque consideró como una artimaña publicitaria que alteraba el sentido de su trabajo. Decía no tener nada contra el mensaje.
Pese a este choque, un año fue suficiente tiempo para que la niña y el toro se convirtieran en dos símbolos casi inseparables. Hasta el punto de que desde hace algunas semanas se especula con la posibilidad de que puedan seguir juntas en un paseo peatonal cercano en el bajo Manhattan que cree menos problemas para el tráfico en la zona. Otra posibilidad que se barajó pasaba por diseñar la isleta que ocupan en Broadway.

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