lunes, 9 de mayo de 2016

Madres emprendedoras en Nueva York

Angelica Perez-Litwin Photo
Angelica Perez



El  espíritu emprendedor de las mujeres latinas se hace cada vez más evidente. De hecho, en los pasados 17 años el número de propietarias de empresas latinas se ha triplicado.
Y las madres de esta comunidad no se quedan atrás en esta tendencia. El mayor nivel de educación, salario, y entorno social ha hecho que estas mujeres tengan el poder adquisitivo más alto dentro de las familias hispanas, según Nielsen.
Aunque la mayoría de las empresas latinas están compuestas de sólo una mujer, en el 2014 los negocios de mujeres latinas dieron empleo a más de 400,000 personas y contribuyeron con $71,000 a la economía.
Este día de madres El Diario destaca a tres madres emprendedoras para ver cómo balancean su vida y mostrar que tener hijos no detiene su carrera.
“Siempre he sido empresarial” , dice Angélica Pérez. Hija de padres empresarios dominicanos, criada en Washington Heights, contó que cuando tenía 10 años le preguntaba a su madre que la llevara a comprar joyería a precios al por mayor para revenderlas. Pérez se graduó en psicología en la Universidad de Columbia y luego obtuvo su maestría. Trabajó en la escuela de medicina de la Universidad de Nueva York (NYU) durante seis años antes de lanzar su propia práctica. En el 2013 fundó Latinas Think Big—la mayor red de latinas profesionales y emprendedoras. “Estaba viendo a demasiadas emprendedoras latinas o profesionales que no tenían el plan o las estrategias que necesitaban para triunfar en sus trabajos”, dijo. La organización ofrece a las mujeres conocimiento, mentores, apoyo y una red de contactos influyentes.
Pérez tiene cuatro hijos de 21, 15, 10, y 7 años. Ella trabaja en dos oficinas, una fuera y una dentro de su casa. “Mis hijos son bien conscientes de que estoy trabajando” y explica que a veces hacen sus asignaciones escolares a su lado. Aunque Latinas Think Big ocupa la mayoría de su tiempo, todavía ve pacientes una vez a la semana.
Pérez dice que tener sus propios negocios le ha dado la libertad para no perderse la vida de sus hijos. “El truco mágico es ser estratégica y paciente. Nada bueno va a crecer instantaneamente. Todo es un proceso.”
Desde 2012, Jacqueline Pagán ha sido diseñadora independiente con enfoque en productos e interior. Ese año Pagán comenzó un contrato abarcador con un Ritz Carlton en Puerto Rico que describe como “algo que puedes hacer si no tienes alguien que depende de ti”.
Hoy, su hija de casi dos años la acompaña en su hogar en Alto Manhattan mientras ella trabaja. Todos los días son diferentes. “A veces tengo un día completo de trabajo después de las 7 pm”.
Desde que se convirtió en mamá, Pagán es más cuidadosa con los clientes con quien trabaja. “No quieres dejar de estar con tu hijo para hacer un proyecto en el que no crees,” dice la diseñadora. Pagán está aceptando proyectos más pequeños o buscando la manera de colaborar y compartir.
Además ha lanzado Jax Textile and Home Collections, su propia línea de textiles hechos a mano e inspirados por las formas y sombras de Nueva York y Puerto Rico.
Pagán recomienda a las emprendedoras que quieren ser madres que busquen ayuda, hablen con otras mamás profesionales, y mantengan sus conexiones. “Uno puede buscar la forma de tener una vida profesional siendo flexible con tu expectativa de lo que vas a lograr”, explica.
Raquel Berríos llegó a Nueva York en el 2007 después de graduarse en diseño y textiles del Instituto de Tecnología de Rhode Island, RISD en sus siglas en inglés. Cuatro años más tarde conoció a su pareja, Luis Alfredo Del Valle, y juntos formaron el proyecto musical Buscabulla.
Cuando este proyecto comenzó a tomar forma, Berríos y Del Valle tuvieron a su hija Charlie. “Fue una sorpresa”, admitía Berríos, “Pero después de tenerla reflexioné sobre todos esos cuentos que nos hacemos en la mente de que no estoy preparada o no tengo dinero, en verdad nadie nunca está preparado, pero te llega y tu vida se amolda”. Berríos recuerda que su hija era aún una lactante durante su primera reunión con una disquera. Charlie apenas tenía cinco a seis meses cuando Buscabulla lanzó su primer EP.
Para poder pagar la renta, Berríos todavía trabaja diseñando textiles de lunes a miércoles, y el resto de la semana la dedica a la música y a su familia. Explica que el apoyo de su pareja es sumamente importante. “Definitivamente ser madre está brutal pero no sé cómo lo haría sin él”.

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